Metodo Pilar DominguezOsteopatia

¿Qué ocurre cuando pisamos mal?

¿Has mirado alguna vez la suela de tus zapatillas y has visto que estaban más desgastadas por una zona que por otra?

Muchas de las dolencias que afectan tanto a la zona dorsal, como a la cervical y lumbar, pueden tener como origen una mala pisada.
De la misma forma, también tendrá repercusión negativa sobre las articulaciones de la espalda forzando una mala higiene postural y un menor rendimiento tanto en la práctica de ejercicio físico como en el desarrollo de nuestras tareas habituales.

Nuestro peso también puede influir en una mala pisada y, por tanto, en la generación de continuos dolores.

Puede ser que te digan que eres “Supinador”, quiere decir que apoyas más sobre el borde externo del pie, por el contrario si eres “Pronador” es que estás dejando caer tu peso en el borde interno del pie.

Una solución fácil sería ponerte una plantilla que solucionaría el problema en cuestión de segundos. Pero tienes que saber que tu cuerpo ya está acostumbrado a una posición y cambiarla tan radicalmente te puede traer nuevos dolores en tobillos, rodillas, caderas, espalda…

En el Método Pilar Domínguez somos expertos en corrección postural, desde el primer día ayudaremos a tus pies a tener una pisada correcta mientras tu cuerpo se tonifica y se acostumbra a la nueva colocación. No necesitarás plantillas y tu pisada estará corregida para siempre.