Osteopatia

Osteopatía visceral

La osteopatía visceral parte de la premisa de que todas las vísceras tienen movimiento (como cualquier otra estructura corporal) y además deben tenerlo para funcionar correctamente.

El movimiento de las vísceras es producido por:
– El diafragma. Al contraerse, este músculo ejerce un empuje sobre las vísceras abdominales y una tracción sobre los pulmones y el corazón.
– El propio movimiento visceral. El corazón late, el estómago tiene contracciones involuntarias para poder hacer la digestión, los intestinos tienen peristaltismos (movimientos de contracción), etc.
– La movilidad visceral. Es un movimiento propio de cada órgano, que parece tener su origen en el desarrollo desde que somos embriones.

Así pues, si el diafragma no se contrae correctamente las vísceras ya no se moverán bien, pues no van a recibir el empuje que necesitan.

Aquí vuelve a entrar en escena las fascias, las cuales tendremos que liberar a través de técnicas manuales suaves y precisas.