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Manipulación osteopática

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¿Qué es?
Es el impulso que se aplica sobre una articulación que ha perdido su capacidad óptima de movimiento.
La manipulación empujará el hueso bloqueado en sentido contrario a la tensión para que pueda vencerla y recuperar así su libertad de movimiento.

¿Qué es el chasquido que producen las manipulaciones?

Cuando dos superficies articulares permanecen impactadas durante un tiempo una contra otra, llegan a crear una situación de vacío entre ellas, del mismo modo que una ventosa cuando se pega a un cristal. Al aplicar un impulso sobre la articulación, las caras articulares realizan una separación suficiente como para romper ese vacío y permitir que el líquido que lubrica la articulación pueda circular entre ellas. La ruptura de este vacío es el “chasquido” que se escucha, similar al que oímos al arrancar una ventosa de un cristal.

Muchas personas creen que si no se escucha el crujido la articulación no se ha desbloqueado, pero esta es una creencia errónea. Si la fascia está lo suficientemente trabajada, la articulación incluso puede volver a su movimiento original por sí sola.

¿Son imprescindibles las manipulaciones?

En la mayoría de los casos no es necesario, la osteopatía tiene técnicas suficientes para afrontar un tratamiento sin tener que manipular.

Un buen terapeuta debe ser capaz de adaptar el tratamiento a las necesidades del paciente

¿Es malo auto manipularse?
Esta es una pregunta que se repite mucho en la consulta.
Cuando una persona se auto manipula es imposible que lo pueda hacer con la misma precisión que un terapeuta sobre un paciente, por lo que seguramente la articulación manipulada no sea la correcta.

Además puede resultar adictivo. Cada vez tendremos más ganas de crujirnos, puesto que nos proporciona un pequeño tiempo de alivio.

Al manipular una articulación la estás empujando contra su límite de movimiento. Por tanto, si esto se hace repetidamente durante mucho tiempo, acabaremos teniendo una articulación inestable y a la larga un desgaste prematuro. En resumen, no es bueno crujirse uno mismo.